Vuelve el día a día, el otoño más cerca y claro ejemplo son estas lluvias tempraneras, los hábitos del frío y los partidos de Champions.
Podría considerarse la despedida de la feria como el inicio del año o el preludio, incluso el jueves de feria fue el despertar para los inmigrantes sentados en los bancos del bulevar, señal inequívoca de los temporeros y el traqueteo de las cosechadores. Con la esperanza de no repetirse oscuros pasajes.

Removiendo las sábanas, carloteñas y carloteños se han puesto al día o han estirado al máximo el tiempo para ir al banco, comprar en los supermercados y quitar las telarañas del frigorífico, arreglar papeles en el Ayuntamiento o en el SAE, llevar a sus hij@s al colegio y en el intento no te entretenga el conocido de turno porque sabes perfectamente, que has perdido el día entero.
