Cierre Blog La Carlota.

Cierre Blog de La Carlota - 11 de Junio del 2011. Los comentarios publicados durante todos estos años pueden verse pinchando en cada uno de los posts. Hasta siempre, carloteñas y carloteños.
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sábado, 11 de diciembre de 2010

Rafaela Crespín (III).

Continuación de la anterior entrada de la entrevista a la alcaldesa de La Carlota, Rafaela Crespín. que responde a las últimas cuestiones sobre el futuro colegio para abordar los temas siguientes que podéis ver y escuchar en este tercer vídeo.

lunes, 8 de noviembre de 2010

Juan Otero (III).

Tras las anteriores entregas (I y II), la entrevista a Juan Otero, portavoz y concejal del Partido Andalucista, se reanuda con esta tercera parte que destaca especialmente por las iniciativas, proyectos y obras en el municipio de La Carlota.

domingo, 31 de octubre de 2010

Halloween: El espíritu del posadero.

Por Inmaculada

A principios del Siglo XIX, la llamada fiebre amarilla llegó a varias poblaciones andaluzas y entre ellas a La Carlota. Fue un carrero valenciano que llegó a hospedarse en la Real Posada el que inició el contagio y se la transmitió a varias personas de las que se alojaban en la Fonda o Real Posada de La Carlota.
En ella murieron en menos de un mes, además del posadero, su suegro, un bebé del posadero y un hermano también un sacerdote francés, hermano del posadero, cuatro criados de la Real Posada… y así hasta un total de diez personas de la misma.
Más de ciento cincuenta personas del pueblo y sus aldeas, entre los que se encontraban el notario y el sastre de la Real Carlota.

Cuentan que el posadero antes de morir hizo prometer a su esposa y a otros trabajadores de la Real Posada que jamás alojarían en su estancia o dormitorio, a ningún huésped, por muy cansado que llegara pidiendo albergue y aunque faltara espacio para hospedarlo. Su dormitorio lo había convertido el posadero en un pequeño santuario, donde tenía colgados por las paredes los más variados objetos de más distinto valor, recibidos, como obsequio por muchos de los huéspedes que allí se alojaban.

Cuando se aproximaba la fiesta de los Santos, encendía velas a las muchas fotografías colgadas en la pared de sus familiares ya fallecidos. Durante los tres meses siguientes, al óbito del posadero y los otros nueve muertos, la Posada se cerró ya que los viajeros pese a que se había atajado la epidemia de la fiebre amarilla, no se detenían allí y pasaban de largo, con miedo.
Pasados los primeros años del fallecimiento del posadero, la familia intentó respetar su voluntad de no alojar en su estancia a ningún huésped hasta que a los siete años se desencadenó la guerra de la Independencia. Las tropas napoleónicas venidas hasta Andalucía utilizaban toda la planta baja de la Posada y Fonda, para alojar la caballería.
Metían los caballos en la cocina, derriban los tabiques, dejaban los fogones rotos e irrumpían en las habitaciones de forma violenta.

Dice la leyenda que a todo aquel que se atrevía a profanar el santuario del fallecido posadero, cuando al día siguiente cogían sus caballos o carruajes para proseguir el viaje, el espíritu del posadero los perseguía hasta precipitarlos a la muerte y ninguno logró llegar a su destino porque desaparecían en el camino. Así ocurrió durante muchos años con todos los que osaban alojarse en el dormitorio del posadero.

En el año 1812 (año de la Primera Constitución Española) y ya una vez expulsados los franceses de España, el Intendente de Córdoba ya que la población aún no dependía del subdelegado de las Nuevas Poblaciones, don Fernando de Quintanilla; contrató a un nuevo posadero que a cuenta de renta reconstruyó la parte baja y adecentó la parte alta de la Real Posada, dejando la habitación del posadero como una sala museo con todos los recuerdos del mismo en las paredes y su espíritu descansando en paz.

miércoles, 26 de mayo de 2010

Retales de la Posada Real.

La mudanza de la Policía Local a la nave de los Silos ha dejado un espacio libre en la Posada Real. El Ayuntamiento de La Carlota asignó las dependencias de manera provisional a la Guardia Civil hasta construirse el cuartel frente al polígono Gallardo, y así queda constancia en la sesión ordinaria del 26 de febrero. Aletargando el proceso, ya de por lenta burocracia y engorrosos presupuestos a costa de los contribuyentes, para recuperar el patrimonio histórico de La Carlota y anexar un monumento más imponente en consideración que el Palacio de la Subdelegación de la Intendencia de las Nuevas poblaciones de Andalucía.


Valor histórico por valor sentimental. La tesitura. Es el quid de la cuestión. La Posada Real que muchos conocemos y con la que hemos crecido ha sido la carnicería Los Martínez y más emblemática la tienda de Los Trepas. La fachada recuperada de la vieja nueva Posada Real contra la fachada de cal. Fomentar el turismo, poner en valor un monumento único, exaltar eventos como CarloCab (Cabalcor) o esperar a tiempos mejores. Actuar o no.

domingo, 31 de enero de 2010

La Carlota en Fitur.

Aprovechando la tesitura de la urbanización de Las Lomas del Rey (vídeos 1, 2 y 3), la locutora de la Cadena Ser de Palma del Río le preguntó -pactado o no- a la alcaldesa Rafaela Crespín acerca de la participación del municipio de La Carlota en Fitur (Feria Internacional de Turismo), la importancia histórica del caballo y la CarloCab (Tour Novo).

jueves, 9 de julio de 2009

La obra del año.

Son varios los grandes proyectos del Ayuntamiento La Carlota que por la crisis económica o por otros motivos han quedado por el camino, como es el teatro municipal del cuál ya no se tienen noticias o la Posada Real que va a un ritmo lento y le queda bastante, como se pudo ver en el Mercado Colono, para recuperar uno de los monumentos más representativo del patrimonio histórico de La Carlota.
Ante esos proyectos, toman fuerza y protagonismo las obras financiadas del Plan E que han creado un perímetro alrededor del municipio con sus pancartas.
La más relevante por su cariz y englobar varios barrios es la conexión entre la Redonda de la Fuente Nueva, Veintiocho de Febrero y la ronda del cementerio.


La nueva calle descongestionará el tránsito de vehículos a la guardería y al Instituto El Sauce (instituto viejo) y facilitará a los vecinos no tener que pasar por el centro del boulevard, enlazando las calles de la Pluralidad, Ramón y Cajal, La Estación y sus paralelas. Establecerá un buen acceso de entrada y salida a la localidad, que abrirá las puertas a una zona de inmensas posibilidades.

martes, 18 de noviembre de 2008

Deseos de un barrio.

Todo este tiempo el blog de La Carlota se ha ceñido a un tema por encima del resto, como ha sido el crecimiento y evolución del municipio para bien y para mal, al margen de las críticas, intentando reflejar la dualidad a este proceso natural. En más de una ocasión se ha mostrado la ampliación paulatina del municipio con la apertura de nuevas vías, mejora de antiguas calles y dejando constancia del problema que supone el progreso si se olvidan los valores humanos como la identidad propia y el bienestar. Si hay un elemento en La Carlota que sea el espejo de esa realidad. Incesante paso del tiempo a las necesidades imperiosas de las entidades públicas para quebrar la vida. Es la Plaza de la Constitución. Ahora transformada en una alma olvidada. En el sentimiento callado de un barrio, incluido este blog.

La Plaza Constitución o como la quieren bautizar Plaza Pepe ha sido maltratada por el Ayuntamiento de La Carlota hasta culminar la aberración. Este enclave no solamente era un suspiro escondido en la localidad; sino un punto de reunión para sus vecinos de calles tan representativas como Escuelas y Estudiantes, donde se celebraba la desaparecida Verbena de San Juan y recientemente el Ayuntamiento ha querido paliar su crimen de intereses con espectáculos circenses. Un pequeño edén a un cementerio de polvo, de flores marchitas a cemento puro.

Foto cedida anonimamente.

En sus primeros años era una plaza llena de vida y frescura, concebido como el único pulmón verde de La Carlota tras las remodelaciones en las otras plazas, con su fuente decorativa y los columpios para los niños y niñas, ofrecía cobijo y reposo con las sombras de sus árboles. Ahora es un lugar de paso, inhóspita y vacía, que pasa desapercibida para quien no la conoce.
Tal vez la Plaza Constitución no se le dé el valor que se merece por La Carlota -sí, por sus vecinos que promueven la iniciativa de cambiarle el nombre por Plaza Pepe- cuando es la tercera en lista; después de la Plaza del Ayuntamiento y la Plaza de la Iglesia, que toman su importancia por el lugar que son. Cabe la posibilidad de añadir una más, la Plaza de España (Plaza de Hambre) donde la pantalla para el cine de verano se colocaba en la fachada del Molino Rey. Al mismo caso, están los barrios de Las Malvinas, el Casco Antiguo, las Escuelas y las casas de las piscinas. Huellas arraigadas en los ciudadanos y ciudadanas de La Carlota, que se olvidan con el viento y toman fuerzas unas nuevas, que formaran parte de los recuerdos.

Foto cedida anonimamente.

viernes, 27 de junio de 2008

Esa Carlota abandonada.

A nuestros ojos, La Carlota ha ido evolucionado. Mejor o peor son términos sujetivos para cada uno. Ha pasado de ser un pueblo de tierra a uno de cemento. Su sobrenombre sin mencionar otros, también ha cambiado con el paso del tiempo. Cuando antes estaba dividido por la antigua carretera Nacional IV se decía que era un pueblo de paso y con la transformación de esa vía principal en boulevard, en el paseo de sus habitantes se ha establecido como uno de los núcleos periféricos de la capital cordobesa.

La modernización y el progreso tienen sus lagunas en solares abandonados y edificios en ruinas. El Ayuntamiento de La Carlota ha sido permisivo a la hora de conceder licencias de construcción a constructores y promotoras en estos últimos diez años. Ha ofrecido terrenos y ha llevado a una expropiación forzosa (obligatoria) a sus propietarios, en su mayoría agrícolas, de sus tierras para que La Carlota fuera creciendo hasta lo que es hoy. Un pueblo de asfalto y cemento. Espacios y calles abiertas a una hilera incesante de casas y pisos, que no alcanza fin en el horizonte.

Hay varios puntos que no tienen el beneplácito del Ayuntamiento. Edificios y terrenos que no están escondidos en las callejuelas del pueblo, sino que están a la vista de cualquier ciudadano o turista en pleno centro. Lugares que ponen en riesgo nuestras vidas y nuestra salud. No solamente por que algunos edificios se puedan venir abajo, sino también porque son focos para enfermedades y ciertos animales e insectos.


Hasta cierto punto se puede comprender porque están con la restauración de la Posada Real de Carlos III, aún así dudo que tengan a todos sus efectivos en dicha tarea. Ahí se plantean las dudas de si el Ayuntamiento de La Carlota tiene algún plan de actuación y un proyecto real para el bien de La Carlota o simplemente lo dejará en manos de Dios, que es la impresión que dan, porque uno de ellos es el antiguo Bar del Gallo, en la esquina de 28 de Febrero con la Avenida Carlos III, que lleva unos cuantos de años vallado y apuntalado.


En la calle Isabel II se encuentran un solar utilizado improvisadamente como aparcamiento y un edificio en ruinas, que ha corrido la misma suerte que el edificio de la calle 28 de Febrero y poco a poco se van cayendo piedrecillas de la fachada.


No son unos hechos puntuales. Por el casco histórico se pueden observar solares reconvertidos en vertederos y edificios en estado crítico en las calles Almería, Cristóbal Colón, Blas Infante y en la Redonda de Ramón y Cajal, que desfavorecen a una visión homogénea y con encanto de nuestro pasado.

martes, 5 de febrero de 2008

El Ayuntamiento dirige el tráfico.

Entre la segunda quincena de Enero y la primera de Febrero, el Ayuntamiento de La Carlota ha tomado varias medidas referentes a la Plaza de la Iglesia y algunas calles del casco antiguo, que afectaban al tráfico en esa zona.
Este problema fue comentado por este blog en el mes de Octubre.


La primera medida de ellas es convertir calles cercanas a la Iglesia, como Juan Ramón Jiménez y Severo Ochoa, que antes eran de doble sentido a único sentido, porque imposibilitaban el correcto tránsito de los vehículos, debido a la estrechez de las mismas y a que los propios vecinos de ese barrio aparcan agravando la situación.



La segunda se centra en la Plaza de la Iglesia y en unos pivotes luminosos que han implantado en la acera que rodea la plaza, para impedir que cualquier vehículo aparque en un punto de interés histórico y cultural.


Estas soluciones son justas y apropiadas para conseguir que La Carlota empiece a pensar en unas mayores posibilidades urbanísticas y turísticas, que se cerraran con el fin de las obras e inauguración de la Posada Real. Puede que algún día, y dejó en el aire esta pregunta, ¿para cuándo el casco histórico de La Carlota será peatonal?.