




Al margen de la celebración y la fiesta, hubo pequeños incidentes donde intervino la Policía Local para calmar los ánimos y establecer ciertas normas de conducta.
El municipio de La Carlota es una población con 10 departamentos de la provincia de Córdoba en Andalucía. El Blog de La Carlota es el punto de encuentro para las voces dispares que sientan como suya La Carlota.














Nuevo alumbrado en la calle Poeta Pablo García Baena
Y por otra parte, deshilando el año 2007 saldrían 'Arte en la calle', que lamentablemente quitaron al poco tiempo, 'Ciudad sin Ley', que se resolvieron con http://lacarlotacordoba.blogspot.com/2008/02/el-ayuntamiento-dirige-el-trfico.html y http://lacarlotacordoba.blogspot.com/2008/05/nuestras-calles-cambian-de-direccin.html, y así sucesivamente.
Ayer al mediodía, en una de las obras del Polígono Gallardo falleció J.J.A. al caer de un andamio. El cuerpo fue trasladado al hospital Reina Sofía, donde se le practicará la autopsia.
Al parecer días antes había sufrido un accidente de moto y se teme que fuera la causa agravante en dicha tragedia.

A las 7 de la mañana sonaron con gran estruendo los primeros avisos en el cielo de La Carlota para despertarnos y disponer de la comida y bebida para este gran día. A lo largo de esta festividad, en la que nos reunimos con nuestros seres queridos, podemos deleitarnos aparte de exquisitos manjares del recorrido de las carrozas.
Haciendo un poco de referencia histórica; las romerías se remontan a la antigüedad. Los judíos hacían peregrinación al lugar en que se hallaba el tabernáculo. Desde el tercer siglo de nuestra era, los cristianos participaron a ir en romería a visitar los sepulcros de los mártires. La Tierra Santa fue por mucho tiempo el objeto piadoso de estos viajes los cuales dieron sin duda origen a las Cruzadas. San Isidro es el patrón de los agricultores del mundo. Le pusieron ese nombre en honor de San Isidoro, un santo muy apreciado en España. Sus padres eran unos campesinos sumamente pobres que ni siquiera pudieron enviar a su hijo a la escuela. Pero en casa le enseñaron a tener temor a ofender a Dios y gran amor de caridad hacia el prójimo y un enorme aprecio por la oración y por la Santa Misa y la Comunión. Huérfano y solo en el mundo cuando llegó a la edad de diez años Isidro se empleó como peón de campo, ayudando en la agricultura a Don Juan de Vargas un dueño de una finca, cerca de Madrid. Allí pasó muchos años de su existencia labrando las tierras, cultivando y cosechando.








La entrada y la salida desde la Plaza de la Iglesia continúo ascendentemente por el paseo principal del pueblo para descender por el paseo del Profesor Tierno Galván al girar en la glorieta de Académico Luis Mapelli hasta entrar en la calle Julio Romero de Torres y retornar a la parroquia.

A mi parecer, se debería arriesgar más en cuanto a la marcha. No en el arduo trabajo de las hermandades y cofrades, sino en la puesta en escena, haciéndola más vistosa y espectacular. Llevándola por calles más emblemáticas a parte de la antigua carretera nacional, como el casco histórico, bajar la cuesta de las Malvinas, levantarla en calles estrechas, o tal vez, sacarla en momentos puntuales y de mayor arraigo cultural como medianoche o con la luz del alba.
El segundo y último domingo de la Semana Santa volvió a repetirse y reafirmar la vuelta de una de las tradiciones que se habían perdido en el municipio como es el Judas colgado, que en está ocasión se ha traslado de la Avenida del Carmen con Isabell II a la calle Julio Romero de Torres, donde padres y niños pudieron disfrutar y burlarse jocosamente con la recreación de un muñeco de trapo con peluca rubia y ridícula. El monigote colgaba de unos de los balcones desde el cual se podía descubrir desde la plaza del Ayuntamiento y la calle Juan Ramón Jiménez.





Desde los años 60 hasta incluso en la actualidad, los movimientos migratorios que vivía La Carlota y sus departamentos eran la de los propios habitantes que marchaban lejos de su casa en busca de un trabajo y una vida mejor; pero después con el tiempo regresaban en períodos de vacaciones, trayéndose a su familia con ellos, y ya decidían si seguían con sus vidas en esa ciudad que los había acogido o retomaban sus orígenes. 









